Un salvador es alguien que nos saca de apuros.
Alguien que aparece cuando más lo necesitamos trayendo consigo la solución al
problema. Es ese conductor que se detiene a asistirnos desinteresadamente
cuando nos ve varado a un lado del camino. Es esa persona que nos dice qué
hacer cuando estamos confundidos. Es un Buen Samaritano que, aun sin
conocernos, nos presta su ayuda en medio de un percance. Todos de algún modo o
circunstancia hemos contado con un salvador o lo hemos sido para alguien.
En una
ocasión Jesús y sus discípulos fueron invitados a unas bodas en Cana de Galilea
(Juan 2). En el transcurso del evento los anfitriones experimentaron un serio
inconveniente: se había acabado el vino. Podemos imaginar el estrés y la
vergüenza que les provocó semejante apuro. Pensemos en lo que sería de una fiesta en
la que se acabaran las bebidas y no hubiese manera de reponerlas. Pero
afortunadamente contaban con la presencia de Jesús, El Salvador, quien milagrosamente
convirtió el agua en vino de alta calidad, librando a sus anfitriones de una
situación terriblemente vergonzosa.
Para que se
produjera la salvación en las bodas de Cana hubo dos acciones clave: la primera
fue que Jesús fue invitado al evento, y la segunda, que se siguieron sus
instrucciones al pie de la letra.
Cuando nos
convertimos a Jesús él nos salva del mayor apuro que un ser humano puede tener,
que es el estar desconectado de Dios. A través de su sacrificio expiatorio en
la cruz El hizo posible nuestra reconciliación con el Dios que nos creó, y de
cuya gloria habíamos estado alejados a causa del pecado.
Pero Jesús
no solo nos salva mediante la fe, en el momento de la conversión, sino que
también nos puede salvar en medio de las situaciones difíciles que se nos
puedan presentar en el día a día. Para ello debemos seguir sus instrucciones al
igual que lo hicieron los sirvientes en las bodas de Cana. No basta con llamar
a Jesús “Señor”, debemos obedecerlo.
Esas
instrucciones las encontramos en la Biblia, específicamente en los evangelios.
Estos narran la vida de Jesús en la Tierra y reseñan sus sabias enseñanzas, las
cuales son aplicables a todos los aspectos de la vida y cuya puesta en practica
nos puede salvar en medio de situaciones difíciles de la cotidianidad.
