Excusas...Excusas...Excusas. Se dice que nadie queda mal después que éstas se inventaron. Por cierto...¿Qué son exactamente las excusas y quién las inventó?
La palabra excusa proviene del latín" excusare", que significa" hallar la causa afuera". La excusa es, por lo tanto, señalar a un agente externo como el causante de un error propio. Por ejemplo, si llegamos tarde al trabajo y, al ser cuestionados por nuestro supervisor, argumentamos que el tránsito estaba muy pesado en el trayecto, entonces nos estamos excusando, puesto que estamos atribuyendo a algo fuera de nosotros la razón de la tardanza. De esta manera quedamos absueltos ante la inquisición de nuestro jefe inmediato y el tránsito inclemente queda como "el malo de la película".
En cuanto al origen de las excusas, la respuesta está en las Sagradas Escrituras, específicamente en el libro de Génesis capitulo 3. Adán y Eva acababan de comer del fruto prohibido y son confrontados por Dios al respecto. Adán produce entonces la primera excusa en la historia de la raza humana: "la mujer que me diste por compañera me dio del árbol y yo comí"(verso 12). De esta manera acusa directamente a Eva de incitarlo a desobedecer e indirectamente a Dios al implicar que esté le dio por compañera a la mujer que eventualmente lo induciría al pecado. ¿Acaso no será ésta la razón por la que los hombres solemos atribuir a las mujeres muchos de nuestros propios errores e infortunios?
Inmediatamente después, al ser también interpelada por el Creador, Eva profiere la segunda excusa de la historia al decir: "la serpiente me engañó, y yo comí"(verso 13). La serpiente, por su lado, no se excusó, lo cual subraya el aspecto exclusivamente humano de la cultura de la excusa.
El problema de la gran mayoría de las excusas es que son una forma de rehuir la responsabilidad personal ante el error, colocándola sobre un elemento externo que, aunque participante del problema, no es su causante primario.
Por otro lado, si bien es cierto que muchas excusas son válidas, la gran mayoría de ellas en realidad sólo sirven para explicar el error, pero no para justificarlo. La cultura de la excusa también contribuye a perpetuar y endurecer el error ya que, al considerar que la razón del mismo está fuera de mi, no está en mis manos el solucionarlo.
En fin, la cultura de la excusa no es en nada provechosa pues obstaculiza nuestro desarrollo personal y nos convierte en personas indignas de confianza y habitualmente incumplidoras. Conviene, pues, que aprendamos a asumir responsabilidad ante nuestros errores, que seamos lo suficientemente valientes como para admitir que hemos fallado, aprender a pedir perdón y esforzarnos por hacerlo mejor la próxima vez.
jueves, 19 de junio de 2014
viernes, 18 de abril de 2014
EL FETICHISMO
Un fetiche es un objeto al cual se le atribuyen poderes mágicos, tales como la capacidad de conceder buena suerte a su poseedor. El fetiche-habiente entiende que, por el hecho de tener o portar un objeto en particular, la buenaventura le acompañará doquiera vaya o que tendrá éxito en algún área de su vida.
Son ejemplos de prácticas fetichistas la tenencia de amuletos para la buena suerte, el colocar pedazos de pan sobre los dinteles de las puertas para atraer provisión alimenticia y el porte de objetos con la finalidad de ser protegidos de malas influencias o para lograr bienestar y éxito.
Algunas personas utilizan la Biblia como fetiche colocándola en un rincón de la casa abierta en el Salmo 91, con la finalidad de que esto ahuyente los malos espíritus o para frenar cualquier desgracia que pueda alterar la paz del hogar.
La tenencia y/o porte de la Biblia no conlleva en si mismo ningún beneficio, sino más bien el conocimiento y puesta en práctica de la información que ésta contiene. En el libro de Josué capítulo 1, Dios instruye a éste sobre la manera correcta de manejar el contenido de las Escrituras. En primer lugar se debe recitar la Palabra de manera reiterada, lo cual nos lleva a la memorización de la misma. Luego debemos reflexionar sobre la Palabra memorizada para entender su significado, y, finalmente, debemos llevarla a la práctica, lo cual producirá prosperidad y éxito (Josué 1.8-9)
La clave para cosechar éxito y felicidad en esta vida no consiste en la tenencia de algún objeto en particular al cual consideremos capaz de irradiar dicha y bienestar, sino en conocer y seguir los consejos que Dios reveló en Su Palabra, la Biblia, entre los cuales el número uno es reconocer al Señor Jesucristo como Único y Suficiente Salvador para alcanzar perdón de nuestros pecados y vida eterna( Juan 3.16).
Son ejemplos de prácticas fetichistas la tenencia de amuletos para la buena suerte, el colocar pedazos de pan sobre los dinteles de las puertas para atraer provisión alimenticia y el porte de objetos con la finalidad de ser protegidos de malas influencias o para lograr bienestar y éxito.
Algunas personas utilizan la Biblia como fetiche colocándola en un rincón de la casa abierta en el Salmo 91, con la finalidad de que esto ahuyente los malos espíritus o para frenar cualquier desgracia que pueda alterar la paz del hogar.
La tenencia y/o porte de la Biblia no conlleva en si mismo ningún beneficio, sino más bien el conocimiento y puesta en práctica de la información que ésta contiene. En el libro de Josué capítulo 1, Dios instruye a éste sobre la manera correcta de manejar el contenido de las Escrituras. En primer lugar se debe recitar la Palabra de manera reiterada, lo cual nos lleva a la memorización de la misma. Luego debemos reflexionar sobre la Palabra memorizada para entender su significado, y, finalmente, debemos llevarla a la práctica, lo cual producirá prosperidad y éxito (Josué 1.8-9)
La clave para cosechar éxito y felicidad en esta vida no consiste en la tenencia de algún objeto en particular al cual consideremos capaz de irradiar dicha y bienestar, sino en conocer y seguir los consejos que Dios reveló en Su Palabra, la Biblia, entre los cuales el número uno es reconocer al Señor Jesucristo como Único y Suficiente Salvador para alcanzar perdón de nuestros pecados y vida eterna( Juan 3.16).
martes, 31 de diciembre de 2013
UN PLAN DE ACCIÓN
Los últimos días del año que culmina, así como los primeros del nuevo, constituyen un periodo ideal para el establecimiento de metas personales. La tenencia de una meta, sin embargo, no garantiza el logro de la misma a menos que se disponga de un plan de acción, que no es otra cosa más que un conjunto de actividades que, de llevarse a cabo, nos pueden conducir a la consecución del objetivo previamente establecido.
Toda meta debe ser precisa, realista y realizable dentro del período de tiempo en que tenga vigencia el plan de acción. Por ejemplo, una meta tal como BAJAR DE PESO carece de precisión, puesto que no especifica la cantidad exacta de libras o kilos que se pretende eliminar ni el periodo de tiempo en el cual se desea lograrla, por lo cual convendría sustituirlo por REDUCIR X LIBRAS/ KILOS DE PESO EN X TIEMPO. Por otro lado, tener como meta AHORRAR UN MILLÓN DE PESOS EN UN PERÍODO DE UN AÑO podría no ser un objetivo realista si la persona que lo establece no tiene un nivel de ingreso adecuado para hacerla realidad en tan sólo doce meses, por lo cual habría que ajustar la cantidad de dinero o el período de tiempo para que la meta tenga los pies sobre la Tierra.
El plan de acción, como ya señalamos, es una lista de actividades cuya realización hará posible el logro de la meta en cuestión. Algunas de las actividades serán puntuales, es decir que se realizarán tan sólo una vez. Otras serán repetibles con la frecuencia que sea necesaria durante la vigencia del plan de acción. Un ejemplo de actividad puntual podría ser SOMETERME A UN EXAMEN MÉDICO GENERAL, mientras que CAMINAR 5 KILÓMETROS DIARIOS serìa un ejemplo de actividad repetible.
Una vez redactado el plan de acción convendrá colocarlo en un lugar que frecuentemos lo suficiente como para mantener nuestra mente enfocada en él, o tener la disciplina de consultarlo habitualmente para darle el debido seguimiento. El plan de acción también puede sufrir modificaciones, si resultare conveniente o necesario, a lo largo de su puesta en práctica.
He aquí un ejemplo sencillo de un plan de acción:
META: CAMBIAR MI EMPLEO ACTUAL POR UNO MEJOR DURANTE EL AÑO EN CURSO.
PLAN DE ACCIÓN:
Toda meta debe ser precisa, realista y realizable dentro del período de tiempo en que tenga vigencia el plan de acción. Por ejemplo, una meta tal como BAJAR DE PESO carece de precisión, puesto que no especifica la cantidad exacta de libras o kilos que se pretende eliminar ni el periodo de tiempo en el cual se desea lograrla, por lo cual convendría sustituirlo por REDUCIR X LIBRAS/ KILOS DE PESO EN X TIEMPO. Por otro lado, tener como meta AHORRAR UN MILLÓN DE PESOS EN UN PERÍODO DE UN AÑO podría no ser un objetivo realista si la persona que lo establece no tiene un nivel de ingreso adecuado para hacerla realidad en tan sólo doce meses, por lo cual habría que ajustar la cantidad de dinero o el período de tiempo para que la meta tenga los pies sobre la Tierra.
El plan de acción, como ya señalamos, es una lista de actividades cuya realización hará posible el logro de la meta en cuestión. Algunas de las actividades serán puntuales, es decir que se realizarán tan sólo una vez. Otras serán repetibles con la frecuencia que sea necesaria durante la vigencia del plan de acción. Un ejemplo de actividad puntual podría ser SOMETERME A UN EXAMEN MÉDICO GENERAL, mientras que CAMINAR 5 KILÓMETROS DIARIOS serìa un ejemplo de actividad repetible.
Una vez redactado el plan de acción convendrá colocarlo en un lugar que frecuentemos lo suficiente como para mantener nuestra mente enfocada en él, o tener la disciplina de consultarlo habitualmente para darle el debido seguimiento. El plan de acción también puede sufrir modificaciones, si resultare conveniente o necesario, a lo largo de su puesta en práctica.
He aquí un ejemplo sencillo de un plan de acción:
META: CAMBIAR MI EMPLEO ACTUAL POR UNO MEJOR DURANTE EL AÑO EN CURSO.
PLAN DE ACCIÓN:
- Actualizar mi CV.
- Consultar diariamente las ofertas de empleo en la web.
- Identificar las ofertas atractivas y aplicar.
- Visitar diversas empresas y depositar aplicaciones en las mismas.
lunes, 23 de diciembre de 2013
NAVIDAD HISTÓRICA VS. NAVIDAD PERSONAL
La Navidad, o Natividad, es la fiesta que conmemora la dispensación del más grande regalo jamás entregado. Dios mismo se hizo Hombre en la Persona de Cristo, el cual nació en Belén para posteriormente dar su vida en expiación por nuestros pecados, y de esa manera hacer posible nuestra reconciliación con Dios el Padre para salvación y vida eterna.
Pero más allá de la Navidad histórica, que es conmemorada por gran parte de la comunidad cristiana en esta época del año, existe una Navidad personal que resulta de haber aceptado ese regalo que Dios nos concedió en Cristo, permitiendo así que Jesús nazca en nuestros corazones como lo hizo en Belén. Cuando esto ocurre se produce en nosotros el milagro de la Salvación y pasamos a ser hijos de Dios. De esta manera la Navidad deja de ser una conmemoración y se convierte en una experiencia personal, ya que el evento histórico relatado en los evangelios de Mateo y Lucas se repite, en sentido espiritual, en nuestras vidas.
El corazón humano sin Cristo es como un pesebre, que no es más que un cajón pestilente, sucio y rodeado de inmundicia de animales. Pero cuando Jesús nace en él, como lo hizo hace más de dos milenios, lo transforma en un lugar de luz apto para ser el templo del Espíritu Santo.
Si aún no has reconocido a Jesucristo como tu Señor y Salvador personal la Navidad será tan sólo una mera conmemoración o un pretexto para celebrar. Pero si tomas hoy la decisión de entregarle tu vida y permitirle nacer un tu corazón, la Navidad pasará a ser el recuerdo de la más extraordinaria experiencia que jamás hayas experimentado. Si así lo deseas realiza la siguiente oración:
DIOS TODOPODEROSO, TE DOY GRACIAS POR HABERNOS DADO A TU HIJO JESUCRISTO PARA MORIR EN NUESTRO LUGAR. EN ESTE MOMENTO YO ACEPTO ESE REGALO PERMITIENDO QUE JESÚS NAZCA EN MI CORAZÓN COMO LO HIZO EN BELÉN. ME ARREPIENTO DE MIS PECADOS Y TE HAGO AMO Y SEÑOR DE MI VIDA.
Si hiciste esta plegaria de todo corazón haz nacido de nuevo y eres salvo. Pero para conservar y fortalecer tu relación con Dios debes dar los siguientes pasos:
1-Unirte a una congregación cristiana donde haya personas que han tomado la misma decisión que tú y donde la Biblia sea el manual de instrucción. En ese lugar debe haber un pastor y un grupo de líderes que te orienten en tu crecimiento espiritual.
2-Adquirir una Biblia y leerla regularmente.
3-Orar regularmente, lo cual es hablar con Dios mental o audiblemente dándole gracias, adorándolo, confesándole tus faltas, intercediendo por otros y haciendo tus peticiones personales.
4-Hablarles a tus familiares y amigos de la decisión que has tomado y recomendarles hacer lo mismo.
QUE JESUCRISTO, EL HIJO DE DIOS, EL NIÑO DE BELÉN, NAZCA EN TU CORAZÓN.
FELIZ NAVIDAD !!!
Pero más allá de la Navidad histórica, que es conmemorada por gran parte de la comunidad cristiana en esta época del año, existe una Navidad personal que resulta de haber aceptado ese regalo que Dios nos concedió en Cristo, permitiendo así que Jesús nazca en nuestros corazones como lo hizo en Belén. Cuando esto ocurre se produce en nosotros el milagro de la Salvación y pasamos a ser hijos de Dios. De esta manera la Navidad deja de ser una conmemoración y se convierte en una experiencia personal, ya que el evento histórico relatado en los evangelios de Mateo y Lucas se repite, en sentido espiritual, en nuestras vidas.
El corazón humano sin Cristo es como un pesebre, que no es más que un cajón pestilente, sucio y rodeado de inmundicia de animales. Pero cuando Jesús nace en él, como lo hizo hace más de dos milenios, lo transforma en un lugar de luz apto para ser el templo del Espíritu Santo.
Si aún no has reconocido a Jesucristo como tu Señor y Salvador personal la Navidad será tan sólo una mera conmemoración o un pretexto para celebrar. Pero si tomas hoy la decisión de entregarle tu vida y permitirle nacer un tu corazón, la Navidad pasará a ser el recuerdo de la más extraordinaria experiencia que jamás hayas experimentado. Si así lo deseas realiza la siguiente oración:
DIOS TODOPODEROSO, TE DOY GRACIAS POR HABERNOS DADO A TU HIJO JESUCRISTO PARA MORIR EN NUESTRO LUGAR. EN ESTE MOMENTO YO ACEPTO ESE REGALO PERMITIENDO QUE JESÚS NAZCA EN MI CORAZÓN COMO LO HIZO EN BELÉN. ME ARREPIENTO DE MIS PECADOS Y TE HAGO AMO Y SEÑOR DE MI VIDA.
Si hiciste esta plegaria de todo corazón haz nacido de nuevo y eres salvo. Pero para conservar y fortalecer tu relación con Dios debes dar los siguientes pasos:
1-Unirte a una congregación cristiana donde haya personas que han tomado la misma decisión que tú y donde la Biblia sea el manual de instrucción. En ese lugar debe haber un pastor y un grupo de líderes que te orienten en tu crecimiento espiritual.
2-Adquirir una Biblia y leerla regularmente.
3-Orar regularmente, lo cual es hablar con Dios mental o audiblemente dándole gracias, adorándolo, confesándole tus faltas, intercediendo por otros y haciendo tus peticiones personales.
4-Hablarles a tus familiares y amigos de la decisión que has tomado y recomendarles hacer lo mismo.
QUE JESUCRISTO, EL HIJO DE DIOS, EL NIÑO DE BELÉN, NAZCA EN TU CORAZÓN.
FELIZ NAVIDAD !!!
sábado, 16 de noviembre de 2013
LA RESTITUCIÓN
La restitución se define como la acción de restituir, lo cual significa devolver algo a su dueño. Esto es un asunto en lo que nosotros los seres humanos tendemos a fallar. Con suma facilidad y regocijo nos apresuramos a tomar cosas prestadas cuando se nos presentan necesidades que no podemos resolver con recursos propios, pero, cuando llega la hora de devolverlas, no tenemos el mismo entusiasmo con el que tomamos prestadas las cosas en cuestión, sino que se apodera de nosotros un sentimiento de renuencia y pereza que a menudo nos lleva a simplemente no restituir. A veces, en el peor de los casos, experimentamos la tentación de considerar como nuestro lo que en realidad no es, y, cediendo a este mezquino deseo, optamos por conservar lo que no nos pertenece.
La lista de cosas que tendemos a no restituir es larga. Entre ellas se destacan lo bolígrafos, libros, herramientas, recipientes de comida, y, por supuesto, el dinero. Es probable que en nuestros hogares abunden objetos ajenos con los que nos tropezamos una y otra vez sin que hallamos tomado la determinación de devolverlos. La verdad es que mientras más posponemos la restitución más difícil e improbable se hace la misma, y corremos el riesgo de convertirnos en personas indignas de confianza (si es que aún no lo somos) por no poner en práctica el quizás difícil pero siempre responsable arte de devolver.
Nuestro Señor Jesucristo nos enseñó con Su ejemplo la importancia de restituir en el pasaje de los Evangelios que transcribimos a continuación:
Cuando se acercaban a Jerusalén y llegaron a Betfagé y a Betania, junto al monte de los Olivos, Jesús envió a dos de sus discípulos con este encargo: "Vayan a la aldea que tienen enfrente. Tan pronto como entren en ella, encontrarán atado un burrito, en el que nunca se ha montado nadie. Desátenlo y tráiganlo acá. Y si alguien les dice ¿Porqué hacen eso? díganle: El Señor lo necesita, y EN SEGUIDA LO DEVOLVERÁ."( Marcos 11:1-3, NVI, mayúsculas nuestras).
En otro pasaje de los evangelios leemos sobre el encuentro de Jesús con Zaqueo, un opulento recaudador de impuesto de muy mala reputación, el cual, tras ser visitado por El Maestro de Galilea, experimentó un cambio súbito que lo movió a tomar la determinación de donar a los pobres la mitad de sus bienes y devolver cuadruplicada la cantidad con la que hubiese defraudado a cualquier persona( Lucas 19:1-9). Este pasaje nos muestra que la disposición a restituir es uno de los frutos que debe exhibir todo aquel que ha tenido un encuentro transformador con el Rey de reyes.
Muchos cristianos suelen hablar de restitución con respecto a Satanás, proclamando que éste debe devolver al creyente todo lo que le ha robado. Pero nos preguntamos si acaso será posible lograr que el adversario nos devuelva cosa alguna si nosotros a nuestra vez no somos capaces de restituir algo tan simple como un bolígrafo, un libro, una herramienta o una pequeña suma de dinero.
"APRENDED A HACER EL BIEN, BUSCAD EL JUICIO, RESTITUID AL AGRAVIADO..."
( Isaías 1:17, Versión Reina Valera 1960 ).
La lista de cosas que tendemos a no restituir es larga. Entre ellas se destacan lo bolígrafos, libros, herramientas, recipientes de comida, y, por supuesto, el dinero. Es probable que en nuestros hogares abunden objetos ajenos con los que nos tropezamos una y otra vez sin que hallamos tomado la determinación de devolverlos. La verdad es que mientras más posponemos la restitución más difícil e improbable se hace la misma, y corremos el riesgo de convertirnos en personas indignas de confianza (si es que aún no lo somos) por no poner en práctica el quizás difícil pero siempre responsable arte de devolver.
Nuestro Señor Jesucristo nos enseñó con Su ejemplo la importancia de restituir en el pasaje de los Evangelios que transcribimos a continuación:
Cuando se acercaban a Jerusalén y llegaron a Betfagé y a Betania, junto al monte de los Olivos, Jesús envió a dos de sus discípulos con este encargo: "Vayan a la aldea que tienen enfrente. Tan pronto como entren en ella, encontrarán atado un burrito, en el que nunca se ha montado nadie. Desátenlo y tráiganlo acá. Y si alguien les dice ¿Porqué hacen eso? díganle: El Señor lo necesita, y EN SEGUIDA LO DEVOLVERÁ."( Marcos 11:1-3, NVI, mayúsculas nuestras).
En otro pasaje de los evangelios leemos sobre el encuentro de Jesús con Zaqueo, un opulento recaudador de impuesto de muy mala reputación, el cual, tras ser visitado por El Maestro de Galilea, experimentó un cambio súbito que lo movió a tomar la determinación de donar a los pobres la mitad de sus bienes y devolver cuadruplicada la cantidad con la que hubiese defraudado a cualquier persona( Lucas 19:1-9). Este pasaje nos muestra que la disposición a restituir es uno de los frutos que debe exhibir todo aquel que ha tenido un encuentro transformador con el Rey de reyes.
Muchos cristianos suelen hablar de restitución con respecto a Satanás, proclamando que éste debe devolver al creyente todo lo que le ha robado. Pero nos preguntamos si acaso será posible lograr que el adversario nos devuelva cosa alguna si nosotros a nuestra vez no somos capaces de restituir algo tan simple como un bolígrafo, un libro, una herramienta o una pequeña suma de dinero.
"APRENDED A HACER EL BIEN, BUSCAD EL JUICIO, RESTITUID AL AGRAVIADO..."
( Isaías 1:17, Versión Reina Valera 1960 ).
domingo, 27 de octubre de 2013
LA COMIDA DEL REY
En el primer capítulo del libro de Daniel encontramos el inspirador relato de un pequeño grupo de jóvenes hebreos que fueron seleccionados para estar en el palacio del rey de Babilonia junto a otros tantos, los cuales iban a pasar por un riguroso proceso de entrenamiento y formación en la lengua de los caldeos, a fin de que estuviesen en óptimas condiciones para servir al monarca en todo lo que fuese necesario.
Éstos jóvenes poseían cualidades excepcionales, ya que pertenecían a la realeza y habían sido instruidos en toda sabiduría y conocimiento, además de que tenían buena apariencia física (versos 3-4).
La condición de éstos jóvenes era tan privilegiada que se les asignó ración alimenticia proveniente de la provisión del rey (verso 5), pero rápidamente ellos advirtieron que tal comida representaba un peligro para su salud física y espiritual. Probablemente esta comida era altamente desbalanceada y contenía ingredientes que les estaba prohibido ingerir de acuerdo a la ley de su Dios, o quizás se trataba de una comida ritual que era dedicada a los dioses babilónicos antes de ser consumida. En todo caso se trataba de una comida inaceptable que debían evitar a toda costa para no comprometer su integridad.
Los jóvenes hebreos, con Daniel a la cabeza, se las arreglaron sabiamente para evitar consumir la comida del rey llegando a un acuerdo con la persona que estaba a cargo de ellos( versos 9-14). El resultado fue que ellos, a pesar de estar consumiendo tan sólo legumbres y agua (versos 12 y 16), fueron hallados más saludables que los demás y, eventualmente, pasaron a ser diez veces mejores que el resto en sabiduría e inteligencia( verso 20).
La comida del rey representa en la actualidad una metáfora de aquellas cosas que, en un determinado contexto social ( laboral, profesional, académico, familiar, etc.), nos resultan atractivas pero constituyen una fuente de contaminación que nos puede impedir llegar al sitial de excelencia y éxito que Dios desea para nosotros.
La comida del rey podría ser esos actos de corrupción que se practican en oficinas públicas y privadas para lograr alguna ventaja o ganancia deshonesta. O quizás sea las trampas que se realizan en las aulas para obtener mejores calificaciones. Puede que sea las violaciones a las leyes de tránsito para llegar mas temprano a mi destino, o prácticas que atentan contra las personas con quienes compartimos la vida comunitaria. La comida del rey podría ser actos de irrespeto a las cosas de Dios en la vida congregacional o ministerial. La comida del rey podría ser, en efecto, un alimento, que debemos evitar por ser perjudicial para nuestra cuerpo físico, o algún hábito dañino que nos sentimos tentados a adoptar. En todo caso la comida del rey nos contamina y nos impide alcanzar el nivel sobresaliente que Dios desea que logremos.
¿ Qué es la comida del rey en tu caso particular? Debes primeramente ser capaz de identificarla, y luego debes tomar la crucial decisión de consumirla o rechazarla. Si haces lo segundo, habrás tomado la decisión correcta, y, cual alguno de los jóvenes hebreos del capitulo 1 de Daniel, llegarás a ser DIEZ VECES MEJOR que aquellos que optan por consumir LA COMIDA DEL REY.
Y DANIEL PROPUSO EN SU CORAZÓN NO CONTAMINARSE CON LA PORCIÓN DE LA COMIDA DEL REY, NI CON EL VINO QUE ÉL BEBÍA...( DANIEL 1:8A)
domingo, 8 de septiembre de 2013
LA PROSPERIDAD DEL MALO
Una de las principales presiones que experimenta todo aquel que ha decidido vivir una vida recta, apegada a las buenas costumbres y en consonancia con la voluntad de Dios, es observar que los malos, con mucha frecuencia, se salen con la suya impunemente.
Observamos indignados como aquel que se cuela en la fila es atendido primero; el que viola la luz roja llega más temprano a su destino; el que miente consigue lo que busca con más facilidad que quien dice la verdad; el estudiante que hace trampas logra buenas calificaciones; el que evade impuestos logra mayor rentabilidad en su negocio; el corrupto enriquece rápidamente; en fin, tal parece que el malo, o quien practica lo malo, tiene ventaja sobre aquel que opta por la integridad como estilo de vida.
A esto se añade el hecho de que tales acciones no siempre generan un correspondiente castigo de parte de quienes están llamados a sancionar lo indebido conforme a la investidura de autoridad que ostentan. Es decir, la impunidad se convierte en el mejor aliado de quienes infringen las leyes humanas y divinas. Observamos impotentes como las autoridades hacen poco o nada para sancionar ejemplarmente la maldad, y, peor aún, nos da la impresión de que tampoco Dios hace algo al respecto. En consecuencia, somos tentados a echar por la borda los principios éticos que una vez abrazamos, al entender que éstos no nos han servido de nada, y que hemos sido no más que unos tontos al tratar de vivir una vida honrada y honesta.
Al respecto, consideremos la siguiente porción de las Sagradas Escrituras:
EL SEÑOR DICE: "USTEDES HAN DICHO COSAS DURAS CONTRA MI. Y TODAVÍA PREGUNTAN: ¿QUÉ ES LO QUE HEMOS DICHO EN CONTRA TUYA? ÉSTO ES LO QUE HAN DICHO: SERVIR A DIOS ES COSA INÚTIL. ¿ QUÉ PROVECHO SACAREMOS DE HACER LO QUE ÉL MANDA, DE ANDAR VESTIDOS DE LUTO DELANTE DEL SEÑOR TODOPODEROSO? NOSOTROS HEMOS VISTO QUE LOS ORGULLOSOS SON FELICES, QUE A LOS MALVADOS LAS COSAS LE SALEN BIEN, QUE PONEN A PRUEBA A DIOS Y NO RECIBEN NINGÚN CASTIGO." ( MALAQUÌAS 3:14-15, VERSIÓN DIOS HABLA HOY)
Como vemos en este pasaje bíblico, la queja con respecto a la prosperidad del malo no es cosa de ahora. Noten el gran parecido de las expresiones de aquellos hombres, a quienes Dios llama la atención por medio del profeta, con las que podríamos tener nosotros hoy en día con respecto al mismo asunto.
Ahora bien, ¿Cómo responde Dios a este serio cuestionamiento de Su autoridad?
EL SEÑOR TODOPODEROSO DICE:" SE ACERCA EL DÍA, ARDIENTE COMO UN HORNO, EN QUE TODOS LOS ORGULLOSOS Y MALVADOS ARDERÁN COMO PAJA EN LA HOGUERA. ESE DÍA QUE HA DE VENIR LOS QUEMARÁ, Y NADA QUEDARÁ DE ELLOS."PERO PARA USTEDES QUE ME HONRAN, MI JUSTICIA BRILLARÁ COMO LA LUZ DEL SOL, QUE EN SUS RAYOS TRAE SALUD. Y USTEDES SALTARÁN DE ALEGRÍA COMO BECERROS QUE SALEN DEL ESTABLO.( MALAQUÌAS 4:1-2, VERSIÓN DIOS HABLA HOY)
No hay dudas de que el malo prospera y que con frecuencia se sale con la suya impunemente. Pero esa prosperidad es efímera. Tarde o temprano la impiedad desembocará en retribución, a menos que se produzca un arrepentimiento oportuno en el que practica la impiedad. Si sucumbimos ante el éxito de los malos envidiándoles y siguiendo su ejemplo, terminaremos corriendo su misma suerte futura de destrucción y castigo. Nunca veamos al malo que prospera como a alguien colocado en una posición ventajosa, sino como a alguien digno de conmiseración, a quien sólo la intervención misericordiosa de Dios puede librar de un futuro desolador.
" NO TE IMPACIENTES A CAUSA DE LOS MALIGNOS, NI TENGAS ENVIDIA DE LOS QUE HACEN INIQUIDAD. PORQUE COMO HIERBA SERÁN PRONTO CORTADOS, Y COMO LA HIERBA VERDE SE SECARÁN." ( SALMOS 37: 1-2, VERSIÓN REINA-VALERA 1960)
Observamos indignados como aquel que se cuela en la fila es atendido primero; el que viola la luz roja llega más temprano a su destino; el que miente consigue lo que busca con más facilidad que quien dice la verdad; el estudiante que hace trampas logra buenas calificaciones; el que evade impuestos logra mayor rentabilidad en su negocio; el corrupto enriquece rápidamente; en fin, tal parece que el malo, o quien practica lo malo, tiene ventaja sobre aquel que opta por la integridad como estilo de vida.
A esto se añade el hecho de que tales acciones no siempre generan un correspondiente castigo de parte de quienes están llamados a sancionar lo indebido conforme a la investidura de autoridad que ostentan. Es decir, la impunidad se convierte en el mejor aliado de quienes infringen las leyes humanas y divinas. Observamos impotentes como las autoridades hacen poco o nada para sancionar ejemplarmente la maldad, y, peor aún, nos da la impresión de que tampoco Dios hace algo al respecto. En consecuencia, somos tentados a echar por la borda los principios éticos que una vez abrazamos, al entender que éstos no nos han servido de nada, y que hemos sido no más que unos tontos al tratar de vivir una vida honrada y honesta.
Al respecto, consideremos la siguiente porción de las Sagradas Escrituras:
EL SEÑOR DICE: "USTEDES HAN DICHO COSAS DURAS CONTRA MI. Y TODAVÍA PREGUNTAN: ¿QUÉ ES LO QUE HEMOS DICHO EN CONTRA TUYA? ÉSTO ES LO QUE HAN DICHO: SERVIR A DIOS ES COSA INÚTIL. ¿ QUÉ PROVECHO SACAREMOS DE HACER LO QUE ÉL MANDA, DE ANDAR VESTIDOS DE LUTO DELANTE DEL SEÑOR TODOPODEROSO? NOSOTROS HEMOS VISTO QUE LOS ORGULLOSOS SON FELICES, QUE A LOS MALVADOS LAS COSAS LE SALEN BIEN, QUE PONEN A PRUEBA A DIOS Y NO RECIBEN NINGÚN CASTIGO." ( MALAQUÌAS 3:14-15, VERSIÓN DIOS HABLA HOY)
Como vemos en este pasaje bíblico, la queja con respecto a la prosperidad del malo no es cosa de ahora. Noten el gran parecido de las expresiones de aquellos hombres, a quienes Dios llama la atención por medio del profeta, con las que podríamos tener nosotros hoy en día con respecto al mismo asunto.
Ahora bien, ¿Cómo responde Dios a este serio cuestionamiento de Su autoridad?
EL SEÑOR TODOPODEROSO DICE:" SE ACERCA EL DÍA, ARDIENTE COMO UN HORNO, EN QUE TODOS LOS ORGULLOSOS Y MALVADOS ARDERÁN COMO PAJA EN LA HOGUERA. ESE DÍA QUE HA DE VENIR LOS QUEMARÁ, Y NADA QUEDARÁ DE ELLOS."PERO PARA USTEDES QUE ME HONRAN, MI JUSTICIA BRILLARÁ COMO LA LUZ DEL SOL, QUE EN SUS RAYOS TRAE SALUD. Y USTEDES SALTARÁN DE ALEGRÍA COMO BECERROS QUE SALEN DEL ESTABLO.( MALAQUÌAS 4:1-2, VERSIÓN DIOS HABLA HOY)
No hay dudas de que el malo prospera y que con frecuencia se sale con la suya impunemente. Pero esa prosperidad es efímera. Tarde o temprano la impiedad desembocará en retribución, a menos que se produzca un arrepentimiento oportuno en el que practica la impiedad. Si sucumbimos ante el éxito de los malos envidiándoles y siguiendo su ejemplo, terminaremos corriendo su misma suerte futura de destrucción y castigo. Nunca veamos al malo que prospera como a alguien colocado en una posición ventajosa, sino como a alguien digno de conmiseración, a quien sólo la intervención misericordiosa de Dios puede librar de un futuro desolador.
" NO TE IMPACIENTES A CAUSA DE LOS MALIGNOS, NI TENGAS ENVIDIA DE LOS QUE HACEN INIQUIDAD. PORQUE COMO HIERBA SERÁN PRONTO CORTADOS, Y COMO LA HIERBA VERDE SE SECARÁN." ( SALMOS 37: 1-2, VERSIÓN REINA-VALERA 1960)
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